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"...Absurdo suponer que el paraíso
Es sólo la igualdad las buenas leyes
El sueño se hace a mano y sin permiso
Arando el porvenir con viejos bueyes..."

(Silvio Rodríguez)

"La solidaridad es la ternura de los pueblos"

(Gioconda Belli)




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viernes, 4 de marzo de 2016

Han pasado 40 años de la masacre del 3 de marzo. Cuatro décadas. En esa construcción del relato, la víctimas siguen sin recuperar su lugar. Los verdugos, en cambio, engreídos, vanidosos, refugiados en su eterna impunidad.

Vitoria: 3 de marzo de 1976

Viento Sur


Han pasado cuatro décadas desde la masacre de Gasteiz, de aquellas luchas obreras que nos convulsionaron. El PTV (Pueblo Trabajador Vasco) que la izquierda abertzale puso en la vanguardia de la revolución, adquirió visibilidad en las movilizaciones. Su organización, su compromiso fue también la del enemigo de clase al que, 40 años después, me dispongo a recordar.
Uno. La organización obrera surgió de la solidaridad con los trabajadores de Forjas Alavesas y otras empresas que negociaban su convenio. Una huelga general paralizaba Gasteiz y varios miles de trabajadores se dieron cita en la parroquia del barrio de Zaramaga. La Policía Armada, siguiendo instrucciones superiores, realizó una acción de guerra en tiempo de paz. Lanzó gases lacrimógenos y botes de humo en el interior de la iglesia y cuando los obreros despavoridos intentaron ganar el exterior, fueron abatidos como conejos.
Dos. El balance en Gasteiz fue de cinco muertos y más de un centenar de heridos. Los fallecidos: Romualdo Barroso (19 años), Pedro María Martínez Ocio, Francisco Aznar (17 años), José Castillo y Bienvenido Pereda. El 8 de marzo en Basauri y en una manifestación de protesta por los sucesos de Gasteiz, la policía mataba a Vicente Antón Ferrero, de 18 años. El día 5, en Tarragona y en una manifestación tras la masacre de la capital alavesa moría, tras caer o ser arrojado de un tejado cuando le perseguía la policía, el obrero Juan Gabriel Rodrigo Knafo, de 19 años. El 14 de marzo, en una protesta por las muertes de Gasteiz frente a la Embajada española de Roma, la policía italiana disparó fuego real contra los congregados matando a un viandante, Mario Marotta e hiriendo gravemente a otros dos.
Tres. La respuesta del Estado español fue de reafirmarse en la actuación de sus policías. Para el gobernador civil de Araba, Rafael Landín, la "represión de la policía ha sido en algunos momentos insuficiente" lo que corroboraba la nota oficial del Gobierno de Arias Navarro: "La actuación de las fuerzas del orden ha estado encaminada a proteger el ejercicio de las libertades individuales". Como en el golpe de Estado de 1981 con los números de la Guardia Civil, ningún agente policial, a fin de cuentas los que dispararon y mataron obreros, fue imputado.
Cuatro. En línea con el apartado anterior de impunidad, los únicos detenidos fueron aquellos que la Policía señaló como dirigentes obreros, que ingresaron en la prisión de Carabanchel: Imanol Olaberria, Jesús Fernández Navas, Juanjo Sebastián y Emilio Alonso. Otros en Langraitz. Las víctimas fueron encarceladas y los verdugos, compañías acantonadas en Miranda, Valladolid y Gasteiz, felicitados por haber matado obreros.
Cinco. La amenaza y el interés por amedrentar a los obreros y a los sectores populares no fue una bravuconada, sino que el Estado la cumplió a rajatabla. En los dos meses siguientes, los agentes policiales y similares mataron a dos carlistas en Jurramendi, a Felipe Delgado en un control en Zestoa, a Alberto Soliño, en el festival de la canción vasca en Eibar, mientras una bomba abandonada por el Ejército hispano en Urbasa mataba a cinco vecinos de Etxarri Aranatz. Amenazaron con seguir matando y lo hicieron. Funcionarios del Estado.
Seis. Los responsables de la masacre tenían nombres y apellidos. El director de Seguridad del Gobierno español era Víctor Castro Sanmartín, presidente de la Hermandad de la División Azul (españoles con Hitler en la URSS), protagonista de las negociaciones con EEUU para las bases militares en España. En 1976, tras los sucesos, fue destinado al CESID (servicios secretos). Su adjunto era José Antonio Zarzalejos Altares que recibió como trofeo el Gobierno Civil de Bizkaia, de donde dimitió tras la legalización de la ikurriña. Zarzalejos Altares, sin embargo, fue nombrado fiscal general del Tribunal Supremo ya en la época del PSOE. Fue complaciente con los GAL, haciendo honor a su currículo. Sus hijos también fueron y son sonoramente montaraces. Uno, José Antonio, director de “El Correo”, “ABC” y hoy en “El Confidencial”. El otro, Javier, secretario general de Presidencia en el Gobierno de Aznar y hoy presidente de la Fundación ultra, FAES.
Siete. Con el poder mediático controlado y los obreros tachados de delincuentes, terroristas y vándalos, el Estado ató la tercera pata, la judicial. El TOP (Tribunal de Orden Público, antecedente de la Audiencia Nacional) se desinhibió de los sucesos en favor de un tribunal militar, cuyo instructor fue el teniente coronel Cipriano Pérez Trincado, voluntario requeté en 1936, relator de su particular "cruzada". Trató a las víctimas como entonces, enemigos. Los hechos fueron sobreseídos. Matar obreros era gratis.
Ocho. Los responsables políticos de la masacre son recordados, en esa construcción vergonzosa del relato, como pro-hombres de la España moderna. Arias Navarro era el presidente del Gobierno. El Carnicero de Málaga le habían apodado, responsable de la ejecución de 4500 republicanos. Hoy tiene nombre de parques, calles, su familia mantiene un marquesado y grandeza de España. Su sucesor, el que ocultó la masacre, se llamaba Adolfo Suárez, que se jactaba de no haber leído jamás un libro, ha sido elevado recientemente a los altares. Ambos, Arias y Suárez, habían sido nombrados por el Borbón restaurado que tomó el nombre de Juan Carlos I.
Nueve. Qué decir de Fraga, ministro de Interior entonces: "No se van a tolerar planteamientos utópicos". "No fue una actuación excesiva, se estaba jugando mucho". Martín Villa, el ministro de Relaciones Sindicales (los sindicatos estaban ilegalizados) llegó a suceder a Fraga, y se metió luego empresario, de la marca España: Sogecable, Endesa, Prisa y hoy consejero del Sareb, el banco de los morosos. Desde 1964 con chófer oficial.
Diez. Jesús Quintana, el capitán que dirigió la masacre, señaló en la causa abierta que los obreros muertos estaban bien muertos, porque la Policía actuó en "defensa propia". No hubo, sin embargo, policía herido por arma de fuego, ni siquiera por arma blanca. Quintana, a quien Interpol pidió la detención y extradición, vive en Granada y, como jubilado da extensos paseos, paradoja, por el parque García Lorca, cerca de su domicilio.
Once. Los empresarios alaveses, que presionaron para que los salarios fueran congelados, para que el escarmiento a los obreros rebeldes fuera de los que hacen época y marcaran a toda una generación, no aparecen en las crónicas históricas. Ellos, que se negaron rotundamente a la negociación, aparecieron entonces como paladines del acuerdo. Nombraron a un mediador vallisoletano que llevaba en Gasteiz varios años como juez de instrucción, Juan Bautista Pardo García. Pardo sería, ya en 1989, el primer presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.
Doce. En esta construcción de un relato oficial, de una desvergüenza supina, como esas excusas utilizadas para evitar el título honorífico a Lluís Llach, la apología del crimen ha sido excluida. Y, nuevamente, las víctimas han sido relevadas de su categoría. La justicia española y sus aparatos hacen caso omiso a Interpol. Y la policía autonómica fue capaz de disolver la manifestación de aniversario del 3 de marzo de 2006, hacer tres detenidos e imputarlos por "atentado". Por cierto, los ertzainas robaron a los manifestantes la ikurriña que abría la protesta. La Ertzaintza envió las imputaciones "por enaltecimiento del terrorismo" a la Audiencia Nacional, que las rechazó. Sería un juzgado ordinario de Gasteiz el encargado del caso y tres años después absolvió a los imputados. El responsable de aquel desaguisado, el consejero Javier Balza, tuvo un recorrido similar al de Martín Villa, pero a lo «euskal style»: Caja Vital, Uría Menéndez Abogados, Iberdrola… Pago por servicios prestados.
Han pasado 40 años de la masacre del 3 de marzo. Cuatro décadas. En esa construcción del relato, la víctimas siguen sin recuperar su lugar. Los verdugos, en cambio, engreídos, vanidosos, refugiados en su eterna impunidad.
Iñaki Egaña, Historiador Fuente: http://www.vientosur.info/spip.php?article11016

sábado, 31 de octubre de 2015

SOLIDARIDAD CON MARIAJE




 El pasado 10 de septiembre de 2015, en el centro de trabajo de Tejería fue despedida y apartada del ciclo de empleo para siempre, nuestra compañera eventual María Jesús. El Jefe de Sector junto con el Jefe de Equipo como único  testigo,  hicieron entrega de un documento,  firmado en Bilbao el 8 de septiembre del 2015 por la Directora Territorial de la Zona II por el que  se le comunicaba su decaimiento de las dos bolsas de contratación en las que  estaba inscrita:   teniendo en cuenta los informes emitidos por los responsables de la unidad y centro de trabajo en los que Ud. ha prestado servicios, esta Dirección de Zona ha decidido evaluar negativamente su prestación de servicios en Correos, lo que ha supuesto su decaimiento de las Bolsas de Empleo en las que  estaba inscrito, A continuación se indican los hechos que le son  imputables, así como los incumplimientos protagonizados por usted en el desempeño del  servicio que  le ha sido encomendado los cuales se constatan en los mencionados informes:

-La pérdida de los envíos xxxxxxxxxx y xxxxxxxxxxxxxx  a Ud encomendados sin explicación justificada

- Incumplimiento de horario.

- Bajo rendimiento constante sin que se observe un progreso en el tiempo ni actitud de mejora”

 la Directora Territorial continuaba diciendo que: “los hechos mencionados, cuya responsabilidad le es imputable, son constitutivos de una grave ausencia de la diligencia debida y compromiso mínimamente exigidos en la prestación del servicio, lo que ha afectado negativamente a la prestación del servicio en su Unidad y ocasionado perjuicio a los responsables y compañeros.

Asimismo, de esta incidencia se informa  a la comisión de Empleo Provincial según lo dispuesto en el III Convenio Colectivo y en el anexo correspondiente al ingreso y ciclo de empleo”


El día 23 de septiembre 2015  nuestra compañera presentó alegaciones a una decisión de la Directora territorial que consideraba injusta y denuncia la  indefensión  de  no conocer el contenido exacto de los tres informes emitidos por la jefatura:

“…Teniendo en cuenta este escrito de alegaciones en el que manifiesto la
poca objetividad y falta de acreditación de los hechos por los que se me evalúa
negativamente en el ejercicio de mi trabajo, SOLICITO:
Reconsidere su decisión anulando mi decaimiento de las bolsas.
Sin otro particular, le saluda aténtame,

El día 26 del mismo recibe la respuesta de esta confirmando, por segunda vez, la firmeza de la resolución:

“…En cuanto a los informes que alude. vienen todos ellos suscritos por tres
responsables diferentes de la Jefatura Provincial. de manera que el procedimiento otorga suficiente garantía de imparcialidad y objetividad…”


Por el escrito de la Directora Territorial pudiera parecer que Mariaje es un caso perdido de irresponsabilidad  y que, a los  sufridos responsables de la unidad, cansados de darle tantas oportunidades, no les ha quedado otro remedio que “informar a su superiores”. Nada de eso, María Jesús fue evaluada  con tan solo 10 días de experiencia en reparto (un contrato de tres días en marzo y otro entre el 1 y 10 septiembre del 2015). Para el día 8 de septiembre (fecha de la carta de despido) ya estaban “acordados” los informes que han servido para dar el maquillaje legal a esta decisión tomada, seguramente, mucho antes, en marzo ( extravío dos certificados), cuando esta mujer, con 12 años de experiencia como orientadora laboral, social y psicólogo, acogiéndose al derecho “ a no declarar en su contra”, se negó a redactar y firmar en un folio en blanco que le ofrecía la Jefatura, su autoinculpación por la desaparición de dos certificados de su sección.

En cuanto a los hechos que le imputan decir que; Mariaje extravío dos certificados cuando solo tenía dos días de experiencia como repartidora, en un barrio nuevo, recargada y sin saber siquiera diferenciar  los diferentes tipos de envíos que trabajamos, no es de extrañar que, sin darse cuenta, los “buzoneara” llegando a su destino sin repercusión para el servicio.

La imputación de “incumplimiento del horario” creo que,  simplemente, no se corresponde con lo ocurrido. Varios compañeros somos testigos de que Mariaje cumplía, todos los días, “generosamente” con el horario.(cuando nos íbamos a las 15:10 ella seguía trabajando)

Tampoco podemos estar de acuerdo con la afirmación de “Bajo rendimiento constante sin que se observe un progreso en el tiempo ni actitud de mejora” afirmación que, no nos parece ni justa ni objetiva y sin darle un minimo tiempo de adaptación al puesto(13 días en dos mese repartidos en dos contratos de 3 días en el distrito 2 y 10 días en el distrito 13).

Por si fuera poco en la carta de despido entregada a Mariaje y sin saber el fundamento de tal afirmación, se menciona un “perjuicio ocasionado a los compañeros” (“ lo que ha afectado negativamente a la prestación del servicio en su Unidad y ocasionado perjuicio a los responsables y compañeros.”), afirmación esta que, creemos algunos, nos obliga a desmentir.

La conclusión final es que, no parece que Jefatura de Tejeria, la Directora Territorial y miembros de la Comisión Provincial de Empleo (quienes fueron informados previamente) sean conscientes de que detrás de esta incidencia (”… de esta incidencia se informa a la comisión de Empleo..”), está una persona, una mujer, una vida, una  familia y unas necesidades que se ven afectadas muy gravemente por estas “valoraciones” injustas y desproporcionadas.

Que levante la mano quien no haya extraviado algún certificado, no haya cometido una falta de puntualidad a la entrada o en la salida.

No debiéramos permitir que este tipo de actuaciones crueles e injustas sean aceptadas como normales en los centros de trabajo. No, al menos, sin una RESPUESTA SOLIDARIA de los trabajadores que aún creemos en la dignidad humana.   

            ¡ solidaridad con MARIAJE!

martes, 8 de septiembre de 2015

Juande readmisión

Jueves 25 de junio de 2015

De nuevo otro ataque brutal de la empresa a un compañero delegado de CGT por denunciar los abusos de las jefaturas y defender los derechos de los trabajadores. En la web www.juandereadmissio.cat, podrás seguir la campaña del compañero.
El compañero Juande, Afiliado y nombrado Delegado Sindical de CGT por acuerdo de asamblea, destinado en Maçanet de la Selva (Girona), ha sido despedido el pasado día 4 de junio de forma fulminante por la dirección de la empresa, debido a un expediente disciplinario que se abrió a instancia de su jefe en Maçanet de la Selva.
Según el expediente, se le imputaban 4 cargos, uno sobre indicar una hora de intento de entrega de notificaciones en la PDA y otra en el Acuse de Recibo, dos por desobedecer órdenes del jefe y la última por tener escasa colaboración con el jefe y no portarse bien.
De los 4 cargos que se le imputaban, sólo le han acabado acusando de uno, el de indicar horas diferentes en la PDA y en el acuse de recibo, a pesar de que quedó demostrado que la PDA fallaba y haber declarado que la hora real era la del Acuse de Recibo.
Esto ha supuesto el despido del compañero Juande, alegando la empresa que debido a lo que ha hecho, ha perdido la confianza en él, y por eso lo despide.
Pero, ¿cuál ha sido el motivo real para despedirlo?:
El motivo real ha sido la labor sindical que Juande ha llevado a cabo en los últimos dos años en su Unidad de Reparto, ya que constantemente denunciaba a través del sindicato, las conductas de su jefe, como retener y detener correspondencia registrada, que es un delito si lo hace un cartero, pero parece que un jefe lo puede hacer, cambiar las condiciones laborales y contractuales de él y las compañeras de la UR cambiando horarios, o asignar tareas de oficina, o cambio en el recorrido de los barrios, o.... etc.
De todo esto tenemos los escritos presentados a la empresa, y la respuesta ha sido despedir a Juande, en venganza por su labor sindical, y a pesar de que en diferentes seguimientos que le han hecho, nunca han podido encontrar nada para imputarle, finalmente han usado el hecho de que ante una gran acumulación, la empresa da por probado que es falso que efectuase el intento de entrega de unas notificaciones en las horas que indica la PDA, cuando ha quedado demostrado que la PDA fallaba. tra la represión