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"...Absurdo suponer que el paraíso
Es sólo la igualdad las buenas leyes
El sueño se hace a mano y sin permiso
Arando el porvenir con viejos bueyes..."

(Silvio Rodríguez)

"La solidaridad es la ternura de los pueblos"

(Gioconda Belli)




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martes, 24 de noviembre de 2015

Prekarietatea indarkeria da


MOBILIZAZIOAK

LAB Gasteizen mobilizatuko da goizean.


Donostia: 19:00etanBulebarrean
Gasteiz: 19:30etan Andra Mari Zuria
Iruña: 20:00etan GazteluPlazan
Bilbo19:30etan Arriagan




http://www.lab.eus/eu/hasiera/4759-prekarietatea-indarkeria-da-eta-bertatik-irtetea-zure-eskubidea-


¡LA PRECARIEDAD ES VIOLENCIA!

La precariedad es un hecho que aunque en los últimos años se ha extendido a toda la sociedad no es un fenómeno nuevo para las mujeres. La precariedad es una realidad que las mujeres sufrimos desde hace tiempo y que lamentablemente se ha convertido en una situación que nos lleva a aceptar condiciones y realidades que consideramos normales.

Pero estas situaciones no son normales:

• No es normal que las tareas del hogar y de cuidado sean sobre todo responsabilidad de las mujeres. Las mujeres dedicamos como media 3 horas y 33 minutos al día a las tareas del hogar y 4 horas y 15 minutos a las tareas de cuidados. Los hombres, por su parte, dedican 1 hora y 29 minutos al día a las primeras y 3 horas y 17 minutos a las segundas.

• No es normal que las medidas de conciliación que se plantean esten dirigidas principalmente a las mujeres y que seamos nosotras las principales receptoras de estas medidas (el 94,5% de personas que adoptan medidas de conciliación son mujeres).

• No es normal que las mujeres en el mercado laboral estemos trabajando con jornadas parciales (el 77,8% de los trabajadores que trabajan a jornada parcial somos mujeres)

• No es normal que estemos obligadas a desempeñar varios trabajos de jornada parcial para poder llegar a fin de mes (en el caso de las mujeres la pobreza real se sitúa en un 6,1% y en el caso de los hombres en un 5,6%).

• No es normal que el contrato sea de jornada parcial pero que al final estemos obligadas a cumplir la jornada completa.

• La inestabilidad que sufrimos no es normal (la tasa de temporalidad de las mujeres es del 27,9%, la de los hombres es del 22,6%)

• No es normal cobrar menos que los hombres (los hombres ganan 36,2% más que las mujeres)

• No es normal cobrar salarios que no llegan a 1.200 euros.

• No es normal estar obligadas a hacer trabajos que están fuera del mercado regulado.

Estas situaciones que sufrimos las mujeres no son normales. Es más, la precariedad que sufrimos las mujeres no es casualidad. Es una consecuencia directa de una estrategia bien diseñada por el sistema patriarcal. El sistema nos ha condenado a la precariedad, nos ha robado el derecho a nuestra soberanía económica, porque quiere que seamos seres subordinados. Quiere condicionar que podamos desarrollar nuestros proyectos de vida de una forma libre. La precariedad que sufrimos las mujeres es violencia.

La mayoría de la gente relaciona la violencia sexista con violencia física, psicológica o sexual, pero la violencia sexista va más allá. La violencia sexista tiene mil caras, y una de ellas es la precariedad que debemos sufrir las mujeres en el mercado laboral. Por lo tanto la lucha contra la precariedad debe ser una prioridad para los agentes sociales y economicos. Y las mujeres debemos ser protagonistas indispensables en esta lucha. Luchemos y movilicemonos a favor de nuestros derechos, salir de la precariedad es nuestro derecho.
 
http://labpostacorreos.blogspot.com.es/2015/11/la-precariedad-es-violencia.html 

domingo, 8 de marzo de 2015

8 MARZO, DIA DE LA MUJER TRABAJADORA

Cuando a lo largo de todos estos años hemos conmemorado el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora hemos visto como las condiciones de vida –generales- de la mujer, entendiendo en ello las socio-económicas, no han experimentado avances, si no todo lo contrario: el machismo y patriarcado sí avanzan en esta injusta sociedad. El “número” de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas sigue siendo indignante y obsceno; al igual que la violencia y discriminación “diaria y consentida”. Reivindicar un cambio de sistema, el fin del capitalismo con el consiguiente reparto de la riqueza es cada vez más necesario, más urgente, en todos los países del mundo al tiempo que es necesario hacer hincapié en la “feminización de la pobreza” internacional.
En el último informe de la Fundación FOESSA se incluye un cuaderno específico titulado “La pobreza en España desde una perspectiva de género”, en él se hace un análisis exhaustivo de los indicadores de empleo, salariales, etc, del que pueden extraerse interesantes conclusiones. Aunque parece, estadísticamente, cierto que estos indicadores señalan que la feminización de la pobreza en España presenta un crecimiento menor que la de los hombres (1,3 frente al 3,7), no olvidemos que estos índices se hacen en comparación con la pobreza en general y que no indica que la tendencia al empobrecimiento se haya frenado, sino que ha aumentado entre los hombres debido a que se vincula a la perdida de los puestos de trabajo, mientras que la menor vinculación de las mujeres al mundo laboral hace que no se hayan resentido por esta tendencia, lo que no deja de ser preocupante. La menor vinculación de la mujer al mercado laboral es uno de los elementos clave en la desigualdad, la también feminización del paro aumenta la dificultad para superar la precariedad. La conquista del mercado laboral ha supuesto aceptar condiciones de empleo traducidas en brecha salarial por encima del 16%, empleos a tiempo parcial ocupados mayoritariamente por mujeres, dificultad (cuando no imposibilidad) de acceso a puestos mejor remunerados, al tiempo que no ha habido ningún esfuerzo por fomentar la corresponsabilidad en las tareas del hogar y cuidados; tareas que por otro lado el sistema invisibiliza e ignora, tanto a la hora de remunerar, como de reconocer la esencialidad que para el mismo sistema estas labores tienen. Y esto en cuanto a las mujeres que han podido acceder al mundo del trabajo, pero no olvidemos que las tasas del paro son muy desiguales entre mujeres y hombres, aún en el siglo XXI, según podemos observar en la EPA del IV trimestre de 2014 2 el desempleo en las mujeres es casi 2 puntos superior al de los hombres; estas diferencias se han reducido respecto a años anteriores, pero se han debido más a la pérdida de empleo de los hombres que a la creación de empleo ocupado por las mujeres. Todo ello nos lleva a la reflexión sobre la verdadera evolución hacia la igualdad entre hombres y mujeres, si estas cifras y situaciones nos permiten hablar de un cambio en el paradigma social, o más bien de un mantenimiento de las estructuras basadas en las diferencias de sexo y género. Y sobre todo nos lleva a preguntarnos cuánto tiempo más debe pasar para que podamos estar hablando de un mundo de personas, en el que nadie oprima a nadie, más allá de las clases, por razón de su sexo. Nos lleva, pues a hacer un cuestionamiento del sistema, desde la perspectiva de género, que conduce a reivindicar un auténtico cambio social y cultural. La lucha colectiva sigue siendo el único camino, por ello las organizaciones sindicales y sociales que componemos el Bloque combativo y de clase llamamos a acudir a las manifestaciones del 8 de marzo para reivindicar el fin de patriarcado asesino y del capitalismo opresor.
  • BLOQUE COMBATIVO Y DE CLASE
  • ALTERNATIVA SINDICAL DE TRABAJADORES (AST)
  • BALADRE
  • CONFEDERACIÓN GENERAL DEL TRABAJO (CGT)
  • CONFEDERACIÓN NACIONAL DEL TRABAJO (CNT)
  • COMISIONES DE BASE (CO.BAS)
  • COORDINADORA SINDICAL DE CLASE (CSC)
  • ECOLOGISTAS EN ACCIÓN
  • INTERSINDICAL ARAGÓN (IA)
  • SINDICATO ASAMBLEARIO DE SANIDAD (SAS)
  • SOLIDARIDAD OBRERA (SO)